TODO SUMA


Foto: Tutti Confetti


En los últimos días hemos estado viendo imágenes a través de los medios de comunicación que nos dejan sin palabras. Ver a tantísima gente huyendo en masa y sin esperanza, ha hecho que a todos se nos remueva algo por dentro y que sintamos incluso vergüenza, por vivir en una sociedad que lleva cuatro años mirando hacia otro lado.

A lo largo de mi andadura como maestra y en varias ocasiones como a muchos de mis compañeros, desafortunadamente me ha tocado vivir situaciones en las que de una manera u otra un niño/a se encontraba en una situación de riesgo y desprotegido. Cuando miras a los ojos de estos niños/as, entiendes que han aprendido a llorar por dentro, que están muertos de miedo pero no tiemblan y que han sufrido con tanta intensidad que son incapaces de mediar palabra sobre el tema y pedir ayuda.

La mezcla de sentimientos que te provoca el verlos sufrir es inexplicable, te cala muy hondo. Es por eso que mi conciencia se ha removido estos días, pensando en los más vulnerables de esta situación tan dura e inhumana, los niños.

Todos podemos hacer algo, y a nosotros la parte que nos toca está muy clara. Nuestra mejor manera de aportar es a través de la educación. Es por ello que tenemos una importante labor: educar a personas comprometidas con la sociedad, personas que intenten cambiar el mundo.

Deberíamos apartar por un día el libro de valores y abordar el tema en clase. Por supuesto que nuestros alumnos/as han escuchado algo sobre el tema, han visto  imágenes  …pero necesitan respuestas.

Este año mis alumnos son de tercero de primaria, así que de una manera sencilla, con mucho tacto y sin hacer un gran drama, intentaré lo mejor que pueda educarles desde el respeto, la igualdad y la libertad en torno a esta difícil situación.

Recordándoles que esto es solo una parte fea de un mundo maravilloso en el que ojalá todo sería tan sencillo como cuando ellos riñen en el patio, pero enseguida se abrazan y hacen las paces.

Foto: Tutti Confetti


No hay comentarios: