LA NOCHE MÁS MAGICA DEL AÑO



Quedan muy pocos días para la llegada de Los Reyes Magos y la expectación entre los niños es cada vez mayor. La ilusión crece, los nervios aumentan… ¿quién no recuerda cómo vivía esta noche mágica en su infancia?

Que era una noche especial para todos nosotros está claro, solo tenemos que fijarnos en la ilusión que transmiten los padres a sus hijos en las cabalgatas, la emoción que ponen a la hora de abrir los regalos junto al árbol o en cómo semanas antes recorren 25 tiendas si hace falta buscando aquello que sus hijos han pedido, porque quieren lo mejor para ellos.

Para mí era la noche más esperada del año, ganaba por goleada a cualquier otro día de navidad. Semanas antes ya comenzaba a escribir la carta y tengo que decir que era de las que siempre tenía dudas hasta el último momento, al final era de las tardanas…. Si todavía hay por ahí algún despistado o algún dudoso como yo, aquí os dejo algunas cartas imprimibles que me han encantado. Que ningún niño se quede sin escribir la carta porque todavía hay tiempo!!!.



Pero hoy voy a hablaros de esas dudas que suelen tener en vilo a los padres y que en muchas ocasiones no saben como afrontar. 

Los adultos tenemos que ser conscientes de que los niños disfrutan al máximo estas fechas y que ante la llegada de momentos tan especiales como lo es “la noche de Reyes” se ponen nerviosos y a veces hacen trastadas y no se comportan como esperábamos...

Así que os pido por favor a todos que seáis pacientes y que no pronunciéis esas frases que odio tanto y que suelo escuchar tan a menudo: “si no te portas bien los Reyes Magos no te traerán regalos” o “Los Reyes magos te están viendo y si te portas mal no te traerán nada”, “si te portas mal los Reyes te traerán carbón”...

¿A quién no le daría miedo pensar que hay alguien que te está vigilando las 24h del día?, si lo pensáis es horrible. Además no nos engañemos, los regalos están comprados y encargados desde hace mucho tiempo, si vamos a amenazarlos es mejor que sea con algo que podamos cumplir.

Queremos que los niños aprendan a portarse bien, no que se porten bien solo por interés. Por eso debemos evitar los chantajes y enseñarles a comportarse desde el cariño y el respeto.

Sé que a veces esto es difícil porque consiguen acabar con nuestra paciencia y nos ponen a prueba continuamente, pero recordad que son las personas que más queréis en el mundo y por eso debéis explicarles todo con respeto.


 Por otro lado, muchas han sido las familias, que en alguna ocasión me han preguntado cuál es la edad mas o menos, en la que los niños ya pueden ir dándose cuenta de quienes son los Reyes Magos. Lo normal, es que los niños crean en figuras mágicas, imaginarias o basadas en la ilusión hasta los 7-8 años, porque hasta esta edad tienen un pensamiento mágico. Suele ser en tercero de primaria cuando ya comenzamos a ver que algún niño lo sabe, o nos damos cuenta de que comienza a hacerse preguntas...pero hay de todo, niños que se enteran antes o niños que se enteran más tarde.

Las preguntas más frecuentes que suelen hacerse son siempre muy similares a estas:¿Cómo puede ser que los Reyes visiten en una noche a todos los niños del mundo?, ¿por qué los Reyes no me han traído lo que he pedido?, ¿por qué han traído más a mi amigo que a mí?,¿por qué los Reyes que he visto en la cabalgata son distintos que salen en televisión?

Una vez que los niños nos hacen estas preguntas, yo considero que lo más adecuado o positivo es contarles la verdad. Con delicadeza, explicarles que es una fantasía para niños más pequeños, que se cuenta por tradición...y algo muy importante, que no se nos puede olvidar es pedirle al niño que no lo cuente a los demás niños, que respete la fantasía de los otros y que permita la ilusión tal como él la ha disfrutado.

Entiendo que no todo el mundo comparte o decide tomar esta decisión, puede ser que algunas familias deseen alargar la ilusión de sus hijos y prefieran no contar la verdad todavía, en ese caso aconsejo responder a todas sus preguntas basándonos en explicaciones siempre externas al niño como: tal vez ese niño recibió más regalos porque el año pasado recibió menos, quizás ese niño no escribió la carta y por eso no recibió regalos…


Otro dilema que suele surgir, es la gran cantidad de regalos que reciben los niños. Al final se juntan con los regalos de casa, los de los abuelos, tíos, etc.¿pero dónde poner el límite?

El otro día encontré una imagen que me pareció muy interesante. Hoy en día los niños tienen de todo, siguen pidiendo de todo y los padres no saben cómo acertar. Seguro que a más de uno esta imagen le puede servir de gran ayuda.


La cantidad de cuatro regalos me parece adecuada, ni muchos ni pocos y podemos repartirlos en los diferentes núcleos familiares (uno en casa, otro en casa de los abuelos, tíos…). Además me pareció que abarcaba todas las necesidades de un niño. Por un lado, comprar algo que quiera él (un juego, muñecas..), por otro lado los niños siempre necesitan algo para la escuela (unas pinturas, una mochila...), algo para vestir siempre les viene bien y por último, algo para leer. Hay libros bellísimos que no todos los días podemos comprar a nuestros hijos, es un buen momento para aprovechar!!!.

Si todos siguiéramos esta estrategia en casa, los niños pensarían mejor sus regalos,no pedirían por pedir, todos tendrían la misma cantidad, no habría comparaciones.. simplemente me pareció una buena idea y quería compartirla con vosotros.

Vía Pinterest
Soy de las que piensa que un regalo como mínimo deberían de tener todos los niños y si no es así, deberíamos de hacer lo que sea para que así fuera, así que estar atentos!!

Con la llegada de los Reyes Magos, las navidades comienzan a despedirse y me da tanta pena... es la última celebración, después toca pensar en guardar todos los adornos navideños para el año que viene, así que a disfrutar todo el mundo de estos días.

Vía Pinterest








2 comentarios:

  1. Tienes razón en que la Noche de Reyes tiene algo especial, es algo que con el paso de los años ha ido más allá de la religiosidad y se convierte en algo mágico para los más pequeños. Tener ilusiones, soñar e imaginar es fundamental para los niños pero también para los adultos.

    Tengo que llevarte un poco la contraria con el número de regalos que recomiendas. En mi opinión no importa la cantidad de regalos, si hemos sabido enseñar a nuestros hijos que el verdadero valor de un regalo no reside en su valor material, no habrá problemas si reciben algún regalillo más de la cuenta en casa de los abuelos o los tíos.

    Te dejo unos versos de Calderón de la Barca, para acompañar a tu artículo.

    “¿Qué es la vida? Una ilusión,
    una sombra, una ficción,
    y el mayor bien es pequeño:
    que toda la vida es sueño,
    y los sueños, sueños son.”

    Un besazo y enhorabuena por el blog, tienes un seguidor más.

    JAVI

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  2. Millones de gracias Javi!!! Agradezco mucho vuestros comentarios porque todos me aportan algo nuevo. Es verdad que no pasa nada si cae algún regalillo más, pero como bien dices, si hemos sabido enseñar el valor de las cosas a los niños. Gracias por estos versos que completan mi artículo. Un beso y gracias por estar ahí al otro lado.

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