HELADOS CASEROS

Foto vía: Pinterest
¿A quién no le gustan los helados? Para mí son una de las mejores cosas que tiene el verano y todavía no conozco a ningún niño al que no le gusten. Tan ricos y frescos para los días calurosos que es imposible resistirse a ellos.

Uno de los postres estrella durante el verano en mi casa son los helados caseros, que nada tienen que ver con los que se venden en las tiendas. Prepararlos es más sencillo de lo que parece y están para chuparse los dedos.


Hay cantidad de recetas de helados caseros que podemos hacer y que tanto a niños como mayores les encantan (con frutas, nocilla…) pero hoy os quiero enseñar mi preferida, la que hacemos en mi casa cada verano desde que éramos niños y sigue triunfando como el primer día.


Solo necesitamos los ingredientes, un molde de plástico para polos, un congelador y esperar al día siguiente a que estén listos para comer.

Esta receta de helado de leche os aseguro que es rápida y muy sencilla de elaborar. Echando un vistazo por la web he visto que hay muchas variantes, pero yo os voy a explicar la que se hacer. Así que estar atentos y poneros manos a la obra si queréis dejarlo todo listo para mañana.


INGREDIENTES 



Para 6 porciones

3/4 l de leche

4 cucharadas de azúcar

1 rama de canela

Cáscara de limón



PREPARACIÓN


Para preparar este helado de leche, primero colocamos la leche en una olla y le añadimos el azúcar, la cáscara de limón y la canela mientras revolvemos.


Encendemos el fuego y cuando la preparación empiece a hervir, seguimos revolviendo continuamente de forma suave durante diez o quince minutos aproximadamente y después apagamos el fuego.

Una vez apagado el fuego, tenemos que esperar a que la mezcla se enfríe. Cuando ya esté fría y con ayuda de un colador vertimos la mezcla en una jarra y vamos rellenando los moldes. 



Hay que evitar llenar los moldes hasta el borde, es mejor dejar un poco de hueco vacío para después poder sacar los helados con más facilidad. 

Finalmente lo que tenemos que hacer es meterlos en el congelador y esperar hasta el día siguiente. 


¡Y ya están listos! Cuando los probéis entenderéis porqué son mis preferidos... además son tan fáciles de hacer que ni os lo creeréis. ¿Quién se anima?


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